Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

El 17 de junio fue establecido por la ONU como un día para crear conciencia sobre la importancia de abordar y dar soluciones a los problemas de desertificación y sequía, los cuales representan graves problemas para toda la humanidad y el planeta.

Durante las últimas semanas se ha estado formado en el océano Pacífico ecuatorial el fenómeno climático conocido como El Niño. Según advierten las observaciones y predicciones climáticas, se espera que este alcance una intensidad mayor y que impulse el incremento de las temperaturas globales, equiparando los valores máximos en los últimos tres años, y la predicción es que perdure hasta la primavera de 2027, lo que podría provocar fenómenos extremos, como sequías, inundaciones y olas de calor intensas.

Este fenómeno se produce debido a que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central han aumentado, alcanzando el umbral para su clasificación como un evento de El Niño. De acuerdo con el Centro de Pronóstico Climático de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (CPC y NOAA, respectivamente, por sus siglas en inglés), un evento de El Niño se define como el aumento en la anomalía de la temperatura del agua superficial del mar mayor a 0.5 °C por encima de la media, al menos durante tres meses consecutivos.

Los centros especializados, como el CPC, registran las anomalías en la temperatura del océano, y sus lecturas sugieren que el fenómeno actualmente en curso (2026-2027) pudiera llegar a ser un fenómeno de intensidad mayor.
Se espera un patrón de bajas precipitaciones para los meses de julio y agosto, con excepción de ciertas zonas de Chihuahua, Sonora y Sinaloa. En invierno se esperan precipitaciones regulares en el norte del país y, en contraste, en el sureste se reducirán.

A decir del Dr. René Lobato, Coordinador de Seguridad Hídrica del IMTA, “La sequía es un fenómeno complejo. Como tal, se requiere mucha información que nos permita hacer un seguimiento adecuado. Regularmente, la forma como nosotros conocemos la sequía y vigilamos su evolución es a través del monitor de persistencia de sequía (MPS), uno de los productos que hemos desarrollado aquí en el IMTA”.

El MPS es una metodología que permite a los tomadores de decisiones emprender acciones para reducir sus impactos negativos. El monitor considera cinco variables: precipitación, temperatura, humedad del suelo, cobertura vegetal y evapotranspiración, que, al combinarlas, generan un solo producto, el cual es útil para poder tomar acciones, tales como reducir o regular la dotación de agua para consumo humano, y para los sectores agrícola, salud y otros.

El MPS produce mapas que identifican de manera objetiva la evolución espacio-temporal de la magnitud y severidad de la sequía a nivel nacional, considerando diferentes escalas temporales, con el objetivo de cuantificar de manera objetiva la intensidad y magnitud de la sequía en el territorio nacional, utilizando fuentes de información de última generación.

A través del conocimiento científico y la innovación tecnológica en materia hídrica, el IMTA fortalece la capacidad del país para anticipar, enfrentar y mitigar los efectos de la sequía y la desertificación, contribuyendo a la seguridad hídrica y al desarrollo sostenible de México.

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